
…y me dices que nunca lo hare.
Seguiré como siempre, viviré en ese cuarto que es mi santuario, sin salir a oler el mar y sin ganas de hacerlo. No buscaré respuestas y no cambiaré mi rutina. De vez en cuando, vendrá alguna amiga a buscarme, me sacará y inyectará alcohol en mis venas, me besará y tendré drogas en mis pulmones. Estas noches serán mi salvación, y tú serás mi entretenimiento.
Pero resulta que te equivocaste, miseria mia.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Publicado por Peke. en 16:21
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